Ante el asesinato de Francisca Sandoval

La noticia de la muerte de Francisca Sandoval es motivo de profundo dolor y desconsuelo. Enviamos nuestras condolencias a la familia de Francisca, a sus cercanos y a Señal 3 La Victoria, donde trabajaba como comunicadora popular. 

Su asesinato resalta la profundidad y continuidad de la crisis social que atraviesa nuestro país, y abre una nueva causa por justicia y verdad en el marco de las graves violaciones de derechos humanos producidas en el marco de la protesta social. 

Nuestra historia está marcada por una aguda represión del Estado en contra de la movilización y la protesta social, especialmente en nuestro tiempo reciente. En este marco, la situación de los agentes defensores y defensoras de Derechos Humanos es de especial vulnerabilidad y desprotección, precisamente por su crucial rol de recolección de información, documentación y denuncia de violaciones a los derechos humanos contra la población.

En el caso de Francisca, la agresión mortal apareció en un contexto de represión a la manifestación del día internacional de las y los trabajadores, y luego de una evidente pasividad de los agentes policiales hacía al menos una decena de individuos que abrieron fuego de manera criminal hacia los manifestantes. Uno de esos disparos mantuvo a Francisca en agonía hasta el día de ayer. 

La responsabilidad del Estado en la muerte de Francisca es evidente, por incumplir su deber de protección y resguardo de esta defensora de derechos humanos. A partir de su asesinato, se debe asegurar la persecución de los involucrados, tanto de acción como omisión, además de proveer la debida y rápida reparación a quienes la sobrevivieron. Finalmente, resulta imperioso que se tomen las medidas necesarias para garantizar la no repetición de estos hechos, lo que exige la remoción inmediata del General Director de Carabineros. El Gobierno debe asumir su responsabilidad en el control de las policías y en las graves violaciones de DDHH que han cometido. 

La partida de Francisca queda inscrita en la memoria del movimiento de defensa y promoción de los derechos humanos en América Latina, engrandeciendo su figura de comunicadora popular y militante comprometida con las luchas de la clase trabajadora y de los pueblos que habitan y resisten en el Estado chileno.

 

13 de mayo de 2022

Generación 2021 del Diplomado de Educación, Memoria y Derechos Humanos