El quinto y último módulo “Re/presentaciones de la memoria”, se realizó a buen ritmo con el objetivo de reconocer diferentes soportes para la representación de las memorias vinculadas a la Dictadura. Luego de cuatro clases con análisis a diferentes formas de representación artísticas y culturales, estudiantes cerraron las clases docentes para dar paso a las presentaciones evaluativas finales.

La unidad comenzó con la presentación de Leonardo Céspedes, quien en su clase titulada “Historia, imagen y memoria”, expuso sobre los diferentes procesos históricos donde la imagen fotográfica ha sido utilizada como registro de memoria. De esta forma, las fotografías han apoyado visualmente movimientos sociales, artísticos, culturales y políticos, sirviendo como soporte para la visibilización y difusión de los sucesos.

Las clases siguieron con la exposición de Cinthia Shuffer, quien reflexionó en conjunto a estudiantes en torno al pasado reciente en Chile y de otros países de Latinoamérica sobre el aporte de las artes visuales en el campo de la política y la memoria. Asimismo, estudiantes discutieron en cómo el arte ha ido representando los escenarios de la realidad social, tal como lo es con la actual movilización a partir del 18 de octubre.

Isidro Parraguez fue el encargado de continuar con el módulo a través de su clase sobre las gráficas de resistencia a la dictadura como soporte de memoria. En esta, las y los estudiantes pudieron conocer sobre los estudios de la historia y la memoria histórica, además de poder reflexionar en torno a las potencias de los recursos materiales como herramientas de memoria. Por último, la sesión terminó con un análisis en torno al presente que vive el afiche como medio de transmisión comunicacional.

Cerrando la unidad y realizando la última clase docente 2020, la profesora Daniela Oliva se encargó de abordar el cuento como lugar de memorias. En esta sesión, las y los estudiantes conocieron acerca de las memorias como patrimonio inmaterial además de la importancia de la literatura como forma de enseñar y la posibilidad que entrega a niñas, niños y jóvenes de relevarles como sujetas y sujetos políticos.

Cinthia Vargas, coordinadora académica del Diplomado, relevó la importancia de finalizar esta etapa del curso de buena manera: “Estamos bastante conformes con el proceso porque se realizó de buena manera la etapa formativa para dar paso a la evaluativa”. Además, Vargas agregó que la 5ta Unidad permitió conocer de forma más concreta cómo trabajar el tema de las memorias y los derechos humanos en distintos espacios: “Al finalizar la última unidad estamos frente a un abordaje más concreto de las temáticas, a los contenidos y las herramientas entregadas por el Diplomado”.

De este modo, estudiantes cierran la etapa formativa de la 9na versión del Diplomado y dan paso al proceso final, donde los grupos organizados deberán presentar diferentes proyectos que reúnan los contenidos abordados en torno a memoria y derechos humanos en distintos escenarios y contextos educacionales.